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martes, 13 de agosto de 2013
FAMOSOS QUE LEEN MIS NOVELAS
lunes, 5 de agosto de 2013
RANKING DE LIBROS QUE NO SE TERMINAN DE LEER
RANKING DE LIBROS QUE NO SE TERMINAN DE LEER
Los libros más abandonados por sus lectores
El portal para lectores y recomendaciones literarias 'Goodreads' ha realizado una encuesta entre sus 20 millones de usuarios preguntándoles cuáles son los libros que más abandonan. Es decir, aquellos que fueron incapaces de terminar. Los poseedores de tan dudoso honor son 'Una vacante imprevista' y '50 sombras de Grey'.
Existe un tipo de persona que se toma llegar hasta la última página de un libro como un reto personal. Da igual que no le guste lo que está leyendo, hay que acabarlo cueste lo que cueste. Según los datos de Goodreads, un 40% de los lectores (o al menos los suyos) pertenece a este singular grupo. Sin embargo hay ocasiones en las que por mucho empeño que se ponga o buena intención que se tenga, simplemente no se puede pasar una sola página más.
Estos casos se dan y en los últimos años sobre todo con títulos como Una vacante imprevista, de J. K. Rowling, y 50 sombras de Grey, de E.L. James. Estos dos libros son los más abandonados por los lectores, según la encuesta realizada por el portal literario, que preguntó a sus usuarios por los títulos actuales que habían sido incapaces de terminar. La lista continúa con Come, reza, ama, de Elizabeth Gilbert, Millennium: los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson, y Wicked: Memorias de la una bruja mala, de Gregory Maguire.
Las razones del plantón
Las razones por las que un lector decide claudicar y abandonar un libro son diversas. Desde un “argumento ridículo” o “una narración lenta y aburrida” a un personaje principal insufrible con el que resulta complicado identificarse. Varían las razones y también el empeño que ponen los lectores en darle una oportunidad al libro en cuestión.
Si el 40% llega hasta el final a toda costa, el 15% se rinde antes de las 50 páginas. Un 28% aguanta un poco más dándole una oportunidad hasta la página 100, pero si a esas alturas del libro este no les ha enganchado, entonces cierran y a otra cosa.
Los clásicos también pierden lectores
La encuesta hacía referencia a los libros de reciente publicación más abandonados por los lectores, pero en Goodreads también tienen una lista con los cinco títulos clásicos que han sido cerrados antes de tiempo con mayor frecuencia. El primero del ranking, Trampa 22 (1961), de Joseph Heller. El segundo peldaño lo ocupa un libro de mucho peso como El Señor de los Anillos (1954), de J.R.R. Tolkien.
Otros dos clásicos a los que resulta difícil enfrentarse como lector y que muchos abandonan son Ulises (1922), de James Joyce, y Moby Dick (1851), de Herman Melville. Cerrando el ‘top five’, La rebelión de Atlas (1957), de Ayn Rand.
El portal para lectores y recomendaciones literarias 'Goodreads' ha realizado una encuesta entre sus 20 millones de usuarios preguntándoles cuáles son los libros que más abandonan. Es decir, aquellos que fueron incapaces de terminar. Los poseedores de tan dudoso honor son 'Una vacante imprevista' y '50 sombras de Grey'.
Existe un tipo de persona que se toma llegar hasta la última página de un libro como un reto personal. Da igual que no le guste lo que está leyendo, hay que acabarlo cueste lo que cueste. Según los datos de Goodreads, un 40% de los lectores (o al menos los suyos) pertenece a este singular grupo. Sin embargo hay ocasiones en las que por mucho empeño que se ponga o buena intención que se tenga, simplemente no se puede pasar una sola página más.
Estos casos se dan y en los últimos años sobre todo con títulos como Una vacante imprevista, de J. K. Rowling, y 50 sombras de Grey, de E.L. James. Estos dos libros son los más abandonados por los lectores, según la encuesta realizada por el portal literario, que preguntó a sus usuarios por los títulos actuales que habían sido incapaces de terminar. La lista continúa con Come, reza, ama, de Elizabeth Gilbert, Millennium: los hombres que no amaban a las mujeres, de Stieg Larsson, y Wicked: Memorias de la una bruja mala, de Gregory Maguire.
Las razones del plantón
Las razones por las que un lector decide claudicar y abandonar un libro son diversas. Desde un “argumento ridículo” o “una narración lenta y aburrida” a un personaje principal insufrible con el que resulta complicado identificarse. Varían las razones y también el empeño que ponen los lectores en darle una oportunidad al libro en cuestión.
Si el 40% llega hasta el final a toda costa, el 15% se rinde antes de las 50 páginas. Un 28% aguanta un poco más dándole una oportunidad hasta la página 100, pero si a esas alturas del libro este no les ha enganchado, entonces cierran y a otra cosa.
Los clásicos también pierden lectores
La encuesta hacía referencia a los libros de reciente publicación más abandonados por los lectores, pero en Goodreads también tienen una lista con los cinco títulos clásicos que han sido cerrados antes de tiempo con mayor frecuencia. El primero del ranking, Trampa 22 (1961), de Joseph Heller. El segundo peldaño lo ocupa un libro de mucho peso como El Señor de los Anillos (1954), de J.R.R. Tolkien.
Otros dos clásicos a los que resulta difícil enfrentarse como lector y que muchos abandonan son Ulises (1922), de James Joyce, y Moby Dick (1851), de Herman Melville. Cerrando el ‘top five’, La rebelión de Atlas (1957), de Ayn Rand.
LIBROS Y AUTORES QUE MÁS LEEN LOS ESPAÑOLES
El 58% de españoles afirma leer entre una y dos horas diarias, tiempo superior al que dedicaban a esta actividad hace 20 años, y la mayoría prefiere el formato de papel frente al digital, según una encuesta elaborada hace poco por los grandes almacenes de libros y música Fnac.
En cuanto a los autores predilectos, Arturo Pérez-Reverte es el favorito de los encuestados entre los nacionales, seleccionado por un 41% de los entrevistados, seguido por Eduardo Mendoza (27%), Miguel Delibes (24%), José Luis Sampedro (23%), Almudena Grandes (22%), Manuel Vázquez Montalbán (14%); Antonio Muñoz Molina (12%), Javier Marías (11% ), Ana María Matute (10%) y Rosa Montero (9%). De los autores internacionales, el primer puesto es para José Saramago, elegido por un 37%, seguido de Mario Vargas Llosa (36%), Paul Auster (30%), Haruki Murakami (23%), Amin Maalouf (10%), Roberto Bolaño (9%), Cormac McCarthy (8%), Philip Roth (7%), J.M. Coetzee (6%) y Margaret Atwwod (5%).
la encuesta revela también que a la hora de adquirir un libro, un 84% tiene en cuenta su temática, un 71% valora el autor y un 46% sigue las recomendaciones de familiares y amigos.
En cuanto a los autores predilectos, Arturo Pérez-Reverte es el favorito de los encuestados entre los nacionales, seleccionado por un 41% de los entrevistados, seguido por Eduardo Mendoza (27%), Miguel Delibes (24%), José Luis Sampedro (23%), Almudena Grandes (22%), Manuel Vázquez Montalbán (14%); Antonio Muñoz Molina (12%), Javier Marías (11% ), Ana María Matute (10%) y Rosa Montero (9%). De los autores internacionales, el primer puesto es para José Saramago, elegido por un 37%, seguido de Mario Vargas Llosa (36%), Paul Auster (30%), Haruki Murakami (23%), Amin Maalouf (10%), Roberto Bolaño (9%), Cormac McCarthy (8%), Philip Roth (7%), J.M. Coetzee (6%) y Margaret Atwwod (5%).
la encuesta revela también que a la hora de adquirir un libro, un 84% tiene en cuenta su temática, un 71% valora el autor y un 46% sigue las recomendaciones de familiares y amigos.
domingo, 21 de julio de 2013
¿DÓNDE ESTÁN LAS NOVELAS DE HUMOR?
ARTÍCULO DEL PERIODICO: "PÚBLICO.ES" por PAULA CORROTO
Madrid
10/10/2009 19:56
Actualizado: 10/10/2009 20:32
La novela pierde gracia
La literatura española se ha desprendido del humor en un año en el que los lectores demandan evasión a la crisis. Las editoriales piden manuscritos de humor inteligente
En el año 2001, Lo mejor que le puede pasar a un cruasán (Lengua de Trapo), de Pablo Tusset,
vendió más de 100.000 ejemplares. La mordaz y estrafalaria historia del
treintañero Pablo Miralles, un vago inadaptado que tiene que resolver
un misterioso caso en Barcelona, se convirtió en el éxito de la
temporada. Las Torres Gemelas habían caído y el cruasán mandaba entre
tanta oleada de lágrimas. El éxito fue tal que el propio editor de Lengua de Trapo vendió al autor a Destino, una de las grandes editoriales, que en 2006 publicó su siguiente libro, En el nombre del cerdo.
Sin embargo, aquel fue un caso puntual. A excepción de l
os libros de Eduardo Mendoza, que cuenta con su caterva de fieles -del último, Las aventuras de Pomponio Flato
(Seix Barral), vendió más de 500.000 ejemplares-, ninguna novela de
humor ha vuelto a estar entre los libros más vendidos. Tampoco parecen
contar demasiado para los premios más prestigiosos. Sólo hace falta
mirar a los últimos diez premiados con el Nobel: la tragedia, el drama y
la denuncia suelen ser los ingredientes en los que se apoyan todas las
tramas.
Sin manuscritos de risa
La cuestión es que tampoco
se editan demasiado libros que tengan la carcajada como intención.
Según los datos del Gremio de Editores, en 2007 sólo un 4,7% de los
libros publicados pertenecían a este género. Muy por debajo de la novela
histórica, policiaca o incluso romántica.
Ni siquiera en estos
tiempos de crisis parece que vaya a llegar un aluvión de literatura
humorística y evasiva. De hecho, el best-seller actual, como la trilogía
de Stieg Larsson, no tiene ninguna gracia. Y el próximo pelotazo que se
avecina, El último símbolo, de Dan Brown, tampoco se ampara en los cánones de la risa.
Seix
Barral, Alfaguara y Mondadori han confirmado a este periódico que para
el catálogo del año próximo no hay planeado, de momento, aumentar los
títulos humorísticos. "Quizá lo que sí pueden aparecer son libros más
banales, sobre chistes y con un humor más zafio", apunta Elena Ramírez,
de Seix Barral.
Para justificar esta falta, los editores se
escudan en la escasa calidad de los manuscritos humorísticos que les
llegan a sus despachos. La propia Ramírez constata que hay "muy pocas
historias donde el humor sea inteligente y de calidad, y no una
patochada. Además, tampoco es que abunde. No llega demasiado porque creo
que todos lo consideramos como un género menor. Lo
normal es que aparezcan manuscritos en los que el protagonista sea un
joven torturado. A no ser que seas un Woody Allen y le eches morro,
nadie envía un libro de humor".
Intereses mercantiles
Los
escritores que sí practican el género no se muestran muy de acuerdo con
este argumento. De hecho, según Juan Aparicio Belmonte, autor de El disparatado círculo de los pájaros borrachos
(Lengua de Trapo), las editoriales se mueven finalmente por intereses
mercantiles. "Esto es un negocio, ni más ni menos", aboga. Lo mismo
piensa su colega Juan Bas (Alacranes en su tinta), quien
reconoce que "no hay muchos libros buenos de ningún género. Las
editoriales apuestan por lo último que les ha ido bien. El criterio no
es lo que sobra", sostiene. Y ahora es evidente que la novela va por
otros derroteros: mucho asesinato y mucha ficción histórica.
Tampoco
parece estar muy clara la propia definición del concepto de novela o
relato humorístico. Para Antonio Martínez, autor de la reciente Grúas asesinas (Seix Barral), novela que busca la carcajada en un asunto como el del pelotazo urbanístico, existe un problema ya de fondo a la hora de colocar los títulos en los estantes de las librerías.
"A veces bajo el epígrafe humor te encuentras con libros de Tom Sharpe al lado de Cómo ligar en Albacete sin saber inglés o No tengo novio y qué o Yo me lo guiso, él se la come. Es como si en las librerías hubiera un epígrafe de libros para llorar y estuvieran todos los que no son de humor".
Poca consideración
El
punto en el que coinciden editores y escritores es el de la poca
consideración que se le tiene al género. Elvira Lindo, creadora de la
saga de Manolito Gafotas, publicada en Alfaguara, reconoce que
"en España, la literatura humorística, sea en periódicos o en libros,
tiene poco prestigio. ¿La culpa? Probablemente, los críticos infavaloran el humor y esa falta de consideración se contagia".
Y,
sin embargo, es un género que cuesta. Como ocurre en otras disciplinas
artísticas, con la literatura también se uede llegar a la fibra del
lector mucho más fácil que a la carcajada. Y con un obstáculo mayor:
"Son novelas que transitan en un terreno pantanoso donde el autor se la
juega. Si se cae en el chiste fácil, la novela se puede ir al garete",
sostiene Juan Aparicio Belmonte.
Aunque, eso sí, como apunta Juan
Bas, "el peor peligro de todos es no tener ni puta gracia. No hay nada
tan patético, tanto en la vida real, como en la literatura, que intentar
dárselas de gracioso y resultar tan divertido como la batalla de
Stalingrado".
Una risa muy noña
El humor tiene además
una serie de cualidades a las que no llegan otros géneros. Una de ellas
es poder tocar temas considerados serios y transformarlos en una
auténtica gamberrada. Por ejemplo, el de la propia crisis económica actual.
Aunque
tampoco se ha salvado de la censura. Precisamente, por su capacidad
para llegar más allá, algunos escritores reconocen que sus editores les
han metido la tijera. Elvira Lindo recuerda cómo en
algunos países han recortado pasajes de sus novelas de Manolito Gafotas.
"Todos los países tienen sus normas y tabúes. Pero el caso de España es
raro porque tenemos más libertad verbal que casi en ningún país, se
dicen muchísimas palabras malsonantes y, sin embargo, somos cicateros a
la hora de ampliar la libertad de expresión", afirma.
El argentino Hernán Casciari, autor de Más respeto, que soy tu madre,
señala a su vez que "el humor es cada vez más ñoño y tonto, y no se
puede hablar ni de sexo, ni de enfermedad, ni de terrorismo".
Con sello ibérico
Con
respecto a las geografías, el humor también tiene sus diferencias.
Elvira Lindo señala una característica propia del humor español y es
aunque "contiene una gran dosis de burla" no nos reímos de nosotros
mismos. "En EEUU, en cambio, el primer objetivo de sus bromas son ellos
mismos. Tienen hasta un nombre para eso: selfdeprecating", manifiesta la
autora de Una palabra tuya.
A los españoles, que no los toquen. De eso también sabe Hernán Casciari, que publicó hace unos años, España, perdiste (Plaza & Janés), un libro satírico sobre la relación entre españoles y argentinos, y se dio cuenta de que "de los españoles sólo se pueden reír los españoles".
Para él, esa es una diferencia con respecto a otros países, aunque cada
región tiene su tipo de humor. "En México, por ejemplo, el humor negro
llega hasta niveles primarios y en Argentina la autocrítica es muy
grande".
Otra de las cualidades del humor es que a través de él se
pueden analizar los cambios coyunturales de la sociedad. Es decir,
nuestra risa cambia según lo que ocurra a nuestro alrededor. "Muchas
veces tiene que ver con la actualidad política. Ahora nos reímos de la
trama Gürtel con los bolsos de Rita Barberá [alcaldesa de Valencia]. De
hecho, creo que hay un humor en ciernes: cómo vamos a cambiar la piel
analógica a la digital", apostilla Casciari.
Los lectores sí son
conscientes de todas estas cualidades de la literatura de humor. Así lo
reconocen los libreros a este periódico: "Los libros de humor se venden
bastante bien", afirma León Vela, de la librería zaragozana Cálamo. Sin
embargo, las editoriales hoy van por otros caminos. "Ahora me voy a la
feria de Fráncfort y creo que ahí lo único que voy a encontrar son
muchos asesinatos", zanja la editora Elena Ramírez.
sábado, 15 de junio de 2013
¿QUIÉN NOS ESTÁ SACANDO DE LA “CRISIS”?
¿QUIÉN NOS ESTÁ
SACANDO DE LA “CRISIS”?
Con este pequeño artículo pretendo
hacer un homenaje a aquellos, de los que nadie habla, que realmente nos están
sacando de la “crisis”. Por topicazo que pueda parecer, esos no son otros que
los, pocas veces mencionados, currantes. Aquellos que con sus jornadas de
trabajo honesto y humilde consiguen que siga girando esta rueda de la economía
y de la riqueza. A base de granitos de arena, todos esos ciudadanos de la base
de la pirámide de poder lo están logrando. Son muchísimos:
Agricultores, albañiles, transportistas,
operarios, maestros, médicos, mecánicos, fontaneros, electricistas, informáticos,
limpiadores, cuidadores, basureros, agente de seguridad, asociaciones
ciudadanas, psicólogos, peluqueros, voluntarios, am@s de casa, comerciantes,
enterradores (nunca nadie se acuerda de ellos)…etc, etc, etc, hasta formar un
gran conjunto que pocas veces se tiene en cuenta.
Todos aquellos que cobran un
sueldo NORMAL; más alto o más bajo, pero acorde con los servicios que prestan;
y que trabajan sin protestar, a no ser que les pisoteen tanto que no les quede
otro remedio. Toda esta gente es la que, en realidad, nos está sacando y nos va a
sacar de esta “crisis” que no ha sido otra cosa más que un robo de guante blanco contra el
95% de los ciudadanos de bien. Y los ladrones, casualmente, no son otros sino aquellos que se apoltronan en el pico de la pirámide de poder; los más prescindibles, los que no suelen producir nada.
Se limitan a colocarse de falsos intermediarios, y de omnipotentes
administradores, calificando ellos mismos su trabajo de crucial, poniéndolo por
encima del de los demás, y justificando así sueldos descomunales por dudosos
servicios. En resumen, gente prepotente, avariciosa, egoísta e insolidaria; una
especie de sabandijas, parásitos y
larvas chupadoras de sangre que aprovechándose del sistema esquilman a los
ciudadanos. Con sueldos de más de 100.000 euros al año, de los que encima no
quieren pagar impuestos. En definitiva, los que sí suelen salir por la tele:
políticos influyentes, futbolistas, cantantes, actores, famosos….etc. Cierto es
que algunos nos hacen la vida más agradable y llevadera, pero también deben de
ser un poco HIJOS DE LA GRANDÍSIMA cuando se atreven a cobrar más que un
cirujano, el cúal, además de hacerte la vida más agradable también suele salvártela.
Así como los albañiles que te dan casa, los agricultores que te dan comida, o
los transportistas que, entre otras cosas, te transportan al hospital cuando lo
necesitas. Solamente una pregunta más. una cuestión que hasta un niño podría entender: ¿Por qué tienen
que cobrar mucho más aquellos que aportan ocio o que solamente reparten la tarta, que aquellos que nos dan y nos sostienen nuestras vidas? En esto consiste el capitalismo, señores. Una sociedad de castas como las de la India, donde no vales por lo que haces,
sino por lo que generas o por lo que puedes atrapar. Una sociedad de desigualdad y de injusticia donde los
verdaderos generadores de riqueza y de derechos no son otros que LOS CURRANTES
de siempre, y no LOS PARÁSITOS que nos gobiernan. El día en el que se valore
igual el trabajo de un político o el de una estrella de cine o fútbol, que el de un
agricultor o el de un obrero, ese día al mundo no lo reconocerá ni la madre que lo
parió. Doy, por tanto, mi más sincera admiración como homenaje, a todos esos
currantes de los que nadie habla y que son los que nos están sacando de esta gran
estafa económica de la que sólo se han forrado los cuatro de siempre. ¡VIVAN
LOS CURRANTES! (aunque no tengan trabajo).
lunes, 3 de junio de 2013
10 Ventajas e Inconvenientes del libro electrónico
10 Ventajas e Inconvenientes del libro electrónico
La elección entre el libro clásico y el elétronico
Ventajas e inconvenientes
1º.
Con el ebook puedes tener miles de libros en la palma de tu mano, pero
es fácil despistarse y dedicar más tiempo a guardar obras que a leer.
Iniciativa que se potencia con el libro clásico.
2º.
El ebook puede elegir el tipo de letra pero suele cansar más la vista
debido al brillo de las pantallas. Mientras tanto, con una novela
encuadernada no se pierde el romanticismo de pasar las páginas con el
dedo.
3º.
El lector se implica más en la compra de un ejemplar a la antigua
usanza ojeándolo, oliéndolo y seleccionándolo entre los muchos que se
contemplan en una librería, mientras que la compra del ebook resulta más
artificial al realizarse mediante una descarga electrónica.
4º.
El ebook es mucho más barato, pero ello perjudicará a autores y
librerías. Probablemente, acabará imponiéndose, pero la variedad
literaria sufrirá una lamentable merma. El público leerá principalmente
aquellas escasas obras que las editoriales decidan promocionar, quedando
muchísimas ideas en los cementerios de libros perdidos.
5º. Nos despediremos de la ilusión que nos hace que nuestro autor preferido nos dedique su última obra.
6º.
El tamaño de la biblioteca de nuestra casa se reducirá bastante, pero
ya no sabremos cómo decorar nuestro salón o nuestra habitación.
7º.
Las bibliotecas públicas ya no serán lo que eran, pues los jóvenes cada
vez las usarán menos al no acostumbrarse a manejar papel. No obstante,
se evitarán posibles alergias al polvo o a la tinta.
8º. Si dejas préstado un libro, ya no te lo destrozarán subrayándolo o doblándole sus páginas.
9º.
Ya no sé podrá averiguar que está leyendo una persona cercana
observando la portada. Lo que roba a los intelectuales una posibilidad
más para ligar con chicos o chicas comentando a esa persona que tú ya
has leído ese libro.
10º.
Las obras clásicas ya no serán tan clásicas pues los libros nunca se
deterioraran. De tal modo que perderemos la nostalgia de las primeras
ediciones.
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